Bioingenieros en Harvard desarrollan tejido que, con una red
de nanocables y transistores, puede interactuar satisfactoriamente con el
tejido natural, sugiriendo nuevas posibilidades en que el ser humano estará
conectado con las máquinas.
La simbiosis entre el humano y la máquina, ambición y temor
al mismo tiempo, condición que podría generar beneficios pero también
perjudicar a nuestra especie y que además supone algunos dilemas morales y
éticos, ha avanzando un nuevo paso ahora que científicos de la Universidad de
Harvard dieron a conocer un tejido cyborg que es mitad humano y mitad máquina,
y el cual puede tomar la forma de neuronas, células de corazón, musculares y
vasos sanguíneos.
Los bioingenieros lograron tejer una red de nanocables y transistores
en un medio de colágeno natural para crear estructuras nanoeléctricas (nanoES)
que interactúan satisfactoriamente con las células normales.
Inicialmente el trabajo se realizó con tejido de ratas, pero
también fue exitosa una prueba en la que se desarrolló un vaso sanguíneo humano
de 1.5 centímetros. Asimismo, dicha red de nanoES se utilizó para colectar
información celular (el ritmo cardiaco en este caso) y, según Charles Lieber,
responsable de la investigación, la siguiente etapa será “conectar el tejido y
comunicarlo de la misma manera que un sistema biológico lo hace”.
Asimismo, con este desarrollo será posible no solo
monitorear en tiempo real, y con ayuda de un dispositivo bastante asequible
como una computadora personal o un smartphone, el estado de las células en tu
cuerpo, sino también, por ejemplo, si en cierto momento necesitas un golpe de
adrenalina, ordenarlo directamente desde tu teléfono a tu sistema nervioso
simpático, o recibir un aviso que resultaría vital, si tu corazón tiene algún
tipo de problema. La nanotecnología también podría usarse para remover coágulos
o tumores o para desarrollar tejidos en los que puedan experimentarse sin dañar
a otros seres vivos.
En la imagen, las células cardíacas con el electrodo
nanoeléctrico resaltado.
