Sin embargo, el pueblo iraquí no se deja abatir, como lo muestra la siguiente imagen en donde se ve a un conductor que, con todo y que su auto haya sido casi destrozado, lo maneja orgulloso, yendo de aquí para allá.
Ojalá y que pronto este país encuentre la PAZ que tanto requiere, y que este noble conductor pueda reparar su auto y dejarlo como nuevo...