
Un grupo de amigos, de no mas de 10 años, estaban jugando en la casa de uno de ellos. Suena el timbre y uno de ellos atiende la puerta: era una niña de no más de 8 años que le pide un vaso con agua, el niño amablemente fue a la cocina para buscar un vaso y dárselo, pero al regresar la pequeña ya no estaba.
Tres días después suena el timbre, el niño abre la puerta y era la misma niña de la otra tarde, le preguntó por que se había ido pero ella no le respondió, le pidió un vaso con agua. El niño, algo confundido, fue a buscar lo pedido, pero al volver se dio cuenta que otra vez la niña no estaba; creyó que era una broma y cerró la puerta con furia.
5 minutos mas tarde vuelve a sonar el timbre, pero esta vez era una mujer llorando, que le pregunta si no ha visto a su pequeña hija, mostrándole una foto de la niña que insisténtemente venía a pedirle el vaso con agua. El niño, sorprendido, le cuenta que la vio varias veces, tocando a la puerta y pidiéndole un vaso con agua.
La mamá se aterra al oír esto, y se regresa de inmediato a su casa. Encuentra a su hija tendida en el piso de su cochera, con un vaso de agua aferrado todavía en la mano: la pequeña se había ahogado hacía exactamente 3 días, al tomar el agua del vaso, la cual se le había ido directamente a los pulmones, muriendo por esta razón...
Esta historia se cuenta en varias ciudades de toda Latinoamérica, por lo que es una de las Leyendas Urbanas más extendida que se conoce.







