- !Pero Mamá Pata, usted nos prometió que iríamos a nadar aunque sea un ratito!
- !Ándele, Mamá Pata, no sea mala ... mire que aunque sean solo 10 minutos queremos mojarnos las patas! !Recuerde que somos patos!
Y Mamá Pata no sabía qué hacer ...
Hasta que se le ocurrió una idea. Se acordó de la vecina que siempre le toca la puerta en las mañanas pidiéndole "una tacita de azúcar", "una tacita de aceite para freír", "una tacita de cereal para el desayuno".
Así que fue con la "vecina de la tacita" y arregló de inmediato el problema ...





