Hasta entonces West creía que no era posible vivir a una altitud tal, pero tras analizar al grupo chileno descubrió que su metabolismo se había adaptado a la reducida cantidad de oxígeno de las montañas, para lo cual producían grandes cantidades de hemoglobina, el pigmento de los glóbulos rojos que transporta el oxigeno.
El exceso de esta sustancia les confería su tono azulado. Los hombres, probablemente, habían aumentado la profundidad y el ritmo de su respiración como proceso de adaptación. Y dado que habían nacido y se habían criado en esas altitudes elevadas, ya tenían la ventaja de su completa adaptación.
Aunque la gente con piel azul es algo muy raro en la naturaleza, hay otro grupo humano que lo presenta, se trata de los nativos de "Ozarks", una cadena montañosa localizada en Arkansas, quienes también manifiestan un tinte de color azul pastel debido a las anomalías genéticas causadas durante décadas de casamientos entre parientes próximos.







